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Cómo hablar con los jóvenes sobre el consumo de sustancias
El mejor momento para hablar con tu hijo sobre las sustancias es años antes de lo que crees que será necesario. No se trata de una sola charla larga y aterradora, sino de respuestas sencillas y honestas, integradas en la vida cotidiana, desde que son pequeños. Los niños que crecen sintiéndose libres de preguntarles cualquier cosa a sus papás siguen haciéndolo cuando las preguntas se vuelven más complejas. En esta página se explica cómo lograr eso, una pequeña conversación a la vez.
La versión corta
La conversación empieza antes de que tú la inicies
Los niños se forman una idea sobre el alcohol, los medicamentos, el tabaquismo y los cigarrillos electrónicos mucho antes de que alguien les ofrezca nada: a partir de lo que ven en casa, en eventos familiares, en las pantallas y de lo que observan en los niños más grandes. Para cuando la “prevención” formal parece adecuada para su edad, esas ideas ya se están formando.
Empezar desde temprano no significa presentarles temas que les den miedo a los niños pequeños. Significa responder a las preguntas que ya tienen, de manera sencilla y honesta, para que les resulte natural preguntarte.
Aprovecha los momentos que ya tienes
Los temas que importan a esta edad
¿Qué es lo que hace que funcione?
La calma es la estrategia
Si respondes a una pregunta con nerviosismo una sola vez, la siguiente pregunta se desviará hacia otro tema. Responde con calma —incluso cuando la pregunta te tome por sorpresa— y seguirás siendo el centro de atención.
Sincero, del tamaño adecuado para el niño
Que sea adecuado para su edad no significa que sea impreciso. Significa que sea veraz, con palabras que ellos puedan entender. “No lo sé, vamos a averiguarlo” es una excelente respuesta.
No te dejes intimidar
Los mensajes basados en el miedo resultan contraproducentes: los niños, al final, se dan cuenta de la exageración y dejan de dar importancia a todo lo que viene con ella. Las pruebas están del lado de la honestidad.
Alabemos el hecho de pedir
“Me da mucho gusto que me hayas preguntado eso” es la frase más importante de esta página. Es lo que hará que sigan surgiendo preguntas durante la próxima década.
